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Clínica Veterinaria

Procesionaria…Cómo reconocerla y cómo actuar en caso de intoxicación

¿Qué es la procesionaria del pino?


La procesionaria del pino es la plaga más importante de los pinares mediterráneos, aparece especialmente durante los meses de primavera y verano. Como toda oruga, sufre una metamorfosis. Cuando se encuentra en fase de mariposa deposita sus huevos en las copas de las coníferas que eclosionarán un mes después formando un nido y albergando hasta 200 orugas en cada uno. Esta oruga con una longitud de unos 3 cm, presenta numerosos filamentos dorsales muy tóxicos para los animales, y que descienden del árbol para enterrarse en el suelo. Su nombre tan característico viene dado porque se desplazan a modo de “procesión”.

Los perros por curiosidad pueden tener la reacción de olerlas, cogerlas con la boca o lamerlas, y es ahí cuando se produce el contacto y la consiguiente reacción alérgica.

¿Qué síntomas vamos a ver?


• Nerviosismo y dolor
• Intentos de frotarse la cara, darse con las patas en la boca…
• Inflamación de la zona
• Hipersalivación
• Jadeo


Existen diferentes presentaciones de la intoxicación:
• Irritación facial
• Irritación de patas y zonas que se han puesto en contacto.
• Irritación ocular
• Daños inflamatorios en la lengua de leves a graves
• Dificultad para respirar y shock


El daño más característico se produce por la inflamación, ulceración y erosión de la lengua, que puede evolucionar hasta la necrosis y consecuentemente la pérdida parcial o total.

¿Qué hacemos si nuestra mascota entra en contacto con la oruga de la procesionaria?


Es SIEMPRE UNA URGENCIA por lo que deberás acudir a tu centro veterinario en el tiempo más breve posible. Sin embargo, aquí te mostramos una serie de actuaciones que debes hacer antes de acudir a tu centro:

     

      1. Lo primero será ponerse unos guantes y con estos o unas pinzas, retiraremos con cuidado la oruga procesionaria o las vellosidades que hayan podido permanecer en el pelaje de nuestro perro.

      1. Lavar la zona SIN FROTAR con agua templada, ya que el calor disminuye el efecto de las toxinas.

      1. EVITAR frotar, manipular o hacer presión en las posibles heridas, pues podríamos provocar que los pelos urticantes liberaran más sustancias tóxicas.
        Las consecuencias del contacto con la oruga pueden llegar a ser muy graves e incluso en muchos
        casos letales, por lo que es de vital importancia acudir a tu centro veterinario.
      2. A parte de las reacciones en la piel, un perro que haya sido intoxicado puede ahogarse o padecer
        necrosis en alguna zona de su cuerpo, lo que implicaría la amputación de ese tejido o zona
        concreta.

    El tratamiento a aplicar dependerá de la reacción del organismo del perro ante la sustancia tóxica, y puede incluir la administración de antibióticos, el uso de corticoides y antihistamínicos, así como la provocación del vómito. En los casos más graves puede ser necesaria la hospitalización y el uso de fluidoterapia para mantener al perro correctamente hidratado, especialmente si se encuentra en estado de shock.


    ¿Cómo podemos prevenir que nuestro perro entre en contacto?

    Reducir la exposición de nuestras mascotas ante estas orugas es el mejor mecanismo profiláctico: evitar los paseos en zonas de pinares en los meses de primavera y controlar a la mascota para que no se acerque a hileras de procesionaria son medidas preventivas sencillas de aplicar. Es importante que
    si nuestra mascota suele pasear por zonas de riesgo vaya atada con una correa.

    Ante cualquier duda, no olvides contactar con tu veterinario de confianza.