CORAVET

Clínica Veterinaria

Leishmaniasis en perros

¿Qué es la leishmaniasis?

La leishmaniosis es una infección causada por el parásito Leishmania ifantum. Este parásito es transmitido a nuestras mascotas a través de la picadura del mosquito Phlebotomus perniciosus. En España la Leishmaniasis es endémica, presente en la mayor parte del territorio peninsular e Islas Baleares.

¿Cómo afecta a nuestro perro?

Cuando nuestra mascota se infecta, su Sistema inmunitario detecta la presencia del parásito en sus células de la sangre, y empieza a establecer medidas de ataque para destruirlo. El perro puede fabricar anticuerpos o unas células especiales que engullirán a las células infectadas junto con el parásito en su interior. Si el sistema inmune responde mediante la producción de anticuerpos, estos no son capaces de eliminar el parásito por lo que la infección avanza. Sin embargo, si la respuesta del sistema inmune es la fabricación de células destructoras la infección se mantendrá estable sin avanzar o incluso puede llegar a eliminarse.

¿Qué sintomatología y lesiones causa?

La respuesta con anticuerpos es la menos efectiva y es la causante de la mayoría de síntomas y lesiones en los perros infectados y enfermos. Los síntomas más comunes y los que suelen ser detectados por parte de los propietarios en primera instancia, son las lesiones en la piel. Estas suelen distribuirse de manera característica alrededor de los ojos o los pabellones auriculares, pero pueden distribuirse por todo el cuerpo. A su vez, estos síntomas pueden ir acompañados de otra sintomatología no específica como pueden ser: apatía, pérdida de peso, fiebre, inflamación de los ganglios, lesiones oculares, atrofia muscular etc. Si la infección evoluciona puede llegar a afectar a los órganos como riñones, bazo e hígado.

¿Cómo se diagnóstica?

El veterinario, mediante un examen físico completo, podrá examinar los síntomas, lesiones cutáneas y tomar muestras de sangre para realizar pruebas analíticas. Si la enfermedad ya ha empezado a afectar al hígado y/o riñón, se observarán valores anómalos en distintos parámetros de la analítica.

La presencia de Leishmania se puede confirmar a través de la detección de anticuerpos en el organismo, presencia directa del parásito detectada a través de técnicas de biología molecular o citologías para observar directamente al protozoo en el microscopio o biopsias de tejidos para confirmar su presencia en éstos.

El diagnóstico de la enfermedad de la enfermedad nos ayuda a clasificar la Leishmania en diferentes estadios, de tal manera que se le pueda aplicar el tratamiento adecuado, predecir el pronóstico y llevar a cabo el seguimiento correcto de la mascota.

¿Cómo se puede prevenir?

La medida fundamental y el mejor tratamiento para esta enfermedad es la PREVENCIÓN. Existen Diferentes medidas de prevención, entre ellas encontramos:

Antiparasitarios específicos: estos son esenciales para evitar la picadura de los flebótomos. Existen diferentes combinaciones como pipetas, collares, insecticidas… Lo mejor es consultar con el veterinario para que nos proporcione el más adecuado.

Realizar test serológicos periódicos: en perros que viven en zonas endémicas se deberían de realizar al menos dos veces al año test serológicos para detectar de modo temprano la enfermedad.

Vacuna: se puede administrar a partir de los 6 meses de edad, es muy recomendable sobre todo en las zonas endémicas. No previene la infección de la enfermedad, pero si se reduce el riesgo de progresión de la enfermedad y los signos clínicos. La vacuna solo se debe aplicar en perros que previamente hayan dado negativo a un test serológico en sangre. Una vez aplicada la primera vacuna el animal deberá ser revacunado anualmente.

Potenciar la resistencia inmunitaria con un fármaco: Leishguard es un fármaco cuyo principio activo es la Domperidona, capaz de estimular la respuesta inmune celular.

En Coravet nos preocupamos por todos nuestros perretes, es por ello por lo que siempre recomendamos realizar un test de Leishmania una vez han cumplido los 6 meses y si el resultado es negativo, proceder a vacunarlo. No obstante, nunca es tarde para comprobar si tu mascota está infectada o no, y administrar la vacuna, aunque tenga una edad superior a 6 meses.

No olvides pedirnos cita para tener a tu mascota lo más protegida posible.